Entrevista Ignasi Vidal

Director y actor español de teatro, cine y televisión. Ignasi a sus 45 años tiene una larga trayectoria en el mundo artístico. Sus inicios estuvieron marcados por su participación como actor en musicales de gran renombre como GreaseRent. Actualmente Ignasi se dedica a tiempo completo a la dirección, El Plan fue su primera obra que tuvo un marcado éxito en España. En Ecuador ha presentado ya tres obras en la Casa Cino Fabiani, todas con un éxito importante, estas son: El Plan, Dignidad y Coexistence. Su última obra El Cíclope y otras rarezas del amor, se presentará en el Teatro Sánchez Aguilar durante el mes de mayo del presente año.  Además por esta última fue nominado a los Premios Max, creados en 1998 por la Sociedad General de Autores y Editores, con el fin de reconocer la labor de los profesionales y la calidad de las producciones más destacadas del año en el ámbito de las Artes Escénicas. Con 17 obras escritas, considera que la dirección le da una libertad que como actor no tenía y busca en un futuro poner en escena obras de grandes dramaturgos como Shakespeare, Ibsen y Chejóv.

¿Cómo fue tu inicio en el mundo del teatro?
Yo vengo de una familia de teatro mi padre era productor teatral, entonces yo estudie interpretación y me encanto, por ello lo seguí. Además empecé rápidamente a trabajar, primero como actor comencé haciendo una película y participando en obras de teatro, pero enseguida guie mis pasos hacia el teatro musical y ahí encontré mi estabilidad. Poco a poco me fui haciendo un nombre. Después probé con otros géneros, por ejemplo estuve haciendo teatro de Texas.

¿Por qué te inclinaste más por la dirección?
Porque me da una libertad que como actor no tienes. En el teatro el papel del director es fundamental, su visión es necesaria. El actor en cambio debe seguir las pautas y por supuesto debe poner toda su creatividad, pero siempre en función del texto y de las directrices del director. Me gusta dirigir más que actuar.

A la hora de escoger la temática de una obra, ¿cuál es tu fuente de inspiración?
Viene de experiencias personales, o cosas que he oído que me resultan interesantes para desarrollar. Digamos que es un conjunto de mi propia experiencia y mi subconsciente, dejo que entren las dos conformen el cuerpo de la obra. Es un proceso lógico y creativo.

Pones mucho de ti en cada obra…
Sí, seguro que hay mucho de mí, es imposible no hacerlo. Cuando uno está en un proceso de creación solo tiene como materia prima la propia experiencia. Tus reflexiones se pueden ver reflejadas también en partes de esa obra.

¿Crees que para el público es más fácil relacionarse con una obra sentimental?
No lo sé, Dignidad (obra en contexto político) es una función distinta y funciona por otras razones. Al público le gusta sentarse y que le cuentes historias, y que estas historias las sienta como reales, como pequeños retazos de la vida. Yo creo que no hay un público que busque un tipo de teatro concreto, sino que todos quieren ver historias.

Cómo director, ¿es más fácil dirigir tus propios textos?
No, posiblemente sea hasta más difícil porque desde el proceso de escritura hasta que lo pones en pie cambias constantemente. Lo más difícil de escribir es tomar la decisión de suprimir partes del texto que a veces lo hacen excesivamente críptico o pesado, para así darle un ritmo y fuerza que sola la encuentras efectivamente cuando te centras en la esencia de lo que estás contando.

El Ciclope y otras rarezas de amor, la obra que estrenarás en mayo del próximo año en nuestro teatro. ¿Qué crees que el público se debe esperar de ella?
Nada. Tiene que sentarse y dejarse llevar por la historia de los cinco personajes, porque El Cíclope es una historia cien por ciento emocional, cero intelectual, a pesar de que esté basada en el capítulo 7 de Rayuela de Cortázar. El público tiene que transitar la historia y vivir la experiencia.

Por su título, ¿se podría esperar que sea una historia de amor?
Es una obra en la cual el amor juega un papel determinante. Se está hablando de amor, pero más que el amor hacia la otra persona, el amor hacia uno mismo. El título, otras rarezas de amor, es porque el amor es bien raro en todas sus formas, no tiene una forma u objeto determinada. Es una cosa subjetiva y todo lo subjetivo es raro para el otro, porque es único.

¿Qué planes tienes en un futuro?
Yo seguiré escribiendo y dirigiendo mientras me dejen hacerlo (risas) y al margen de los proyectos futuros para este 2018, quiero a partir del 2019 probar con los clásicos, porque es de donde aprendí. Poner en escena a algunas obras de grande autores como Shakespear, Chejóv, Ibsen. Me interesa muchísimo y me gustaría pasar una temporada por ahí.

 

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