Entrevistando a

Xavier Pimentel

  • pimentel
  • Este actor se inició en la televisión a los 16 años, en un programa  llamado Mi mejor amigo, luego formó parte de algunas novelas y series de televisión, en 2001 escribe, produce y dirige la serie Solteros Sin Compromiso en donde muestra su facilidad para la comedia.

Esta es tu primera vez haciendo teatro, ¿cómo ha sido tu experiencia al participar en una puesta en escena?

Es definitivamente un gran reto; tengo muchas ganas de hacerlo porque no quería morirme sin sentir esta adrenalina. La obra [La cena de los idiotas] es muy buena, es una comedia de situación muy bien armada. Esto es muy divertido y satisfactorio, lo que me faltaba hacer a nivel profesional. Yo no creo mucho en las coincidencias, yo creo en que cuando las cosas suceden siempre hay un motivo. Hace un año tuve una operación en mi espalda, antes estuve 3 años sufriendo de una hernia lumbar que intenté rehabilitar. Estuve en silla de ruedas, tuve problemas para caminar, estuve mal genio y amargado y todo me molestaba. Cuando me llamaron para pedirme que interpretara a Pedro me bastó leer la primera página, cuando aparece en escena completamente doblado por una lumbalgia, para decidirme. Fui leyendo y me di cuenta de que tengo más cosas en común con este personaje que diferencias y eso me enganchó inmediatamente con la historia y con él y ya no me pude despegar. Yo lo veo a Pedro como alguien muy solitario; supuestamente está rodeado de amigos, pero creo que un grupo de gente que se dedica a humillar a un individuo por ser diferente difícilmente puedrá llegar a ser un verdadero amigo para alguien. A mí me pasa lo contrario, puedo decirte que gracias a Dios tengo muchos amigos.


¿Cuál es la diferencia que has encontrado entre trabajar para televisión y trabajar para teatro?

Yo creo que lo que se quiere comunicar supera la plataforma y supera el medio de comunicación que se esté usando para llegar. La gente que hace televisión tiene todo que aprender del trabajo en teatro, la formación, la disciplina, la responsabilidad y esa obsesión que se desarrolla por hacer las cosas bien hechas. La base de este trabajo muchas veces será el guión y ningún libreto te dará más formación como actor que un libreto para teatro. La plataforma principal se sostiene en las tablas, se sostiene en la formación del actor, en la preparación del actor, en la capacidad que tiene para desarrollar y generar esa experiencia que únicamente va a lograr en el teatro.

Eres un rostro recurrente en el ámbito de la comedia ecuatoriana, ¿por cuánto tiempo te has dedicado a esto?

Siempre, hasta como conductor de televisión, intentaba hacer un chiste, ser gracioso, caer bien. Esto se logra a través de carisma y comentarios, y de ser preciso, de romper el hielo con el invitado o con el participante. Creo que hasta el drama más importante que puedas crear debe estar matizado con comedia. Porque la vida es eso, la vida es drama, pero también la vida es un chiste. Yo estoy convencido de que hay que burlarse de situaciones que son difíciles de aceptar. Todas las situaciones complejas de nuestra sociedad, pienso que deben ser abordadas con sentido del humor y que no hay mejor manera de enfocarlas y hasta cierto punto generar esa reflexión en el público a través de la comedia. Tenemos que empezar a reírnos de nosotros, de nuestras virtudes, errores, fallas y de nuestros problemas. Con respeto, hay que reírnos también de nuestra sociedad y de nuestro país. Pienso que con La cena de los idiotas mucha gente se va a sentir identificada, porque es una manera de contar una historia muy frecuente.

Cómo guionista y productor ¿cómo reconoces una buena comedia?

He logrado separar lo que no me gusta a mí de lo que está mal hecho. Me gusta la comedia que tiene una buena línea argumental, sin importar qué tipo de humor utilice. A mí me gusta analizar la historia y soy muy enemigo del chiste fácil. Sin embargo, el humor puede ser muy subjetivo, dos personas pueden estar viendo exactamente lo mismo y una de ellas puede estar llorando mientras la otra se ríe.

¿Qué significa para ti ser un idiota?

Yo creo que idiotas hemos sido todos, algunos más otros menos, pero siempre hay alguna situación, una circunstancia en la vida que saca a esa parte que vive dentro de nosotros. Hay varias maneras de serlo y también diferentes tipos de idiota, está el que no está consciente que lo es y está el que lo es a propósito. Hay situaciones y momentos en la vida que justifican el nivel
de idiotez. Por ejemplo en el amor podemos serlo, mentir es una idiotez y por amor a veces se miente. Sin embargo, puedes llegar a perder a quien amas si lo haces, y casi siempre así sucede.

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